Trastorno del sueño

El insomnio se produce cuando existe una dificultad para iniciar o mantener el sueño, despertarse antes de la hora deseada o cuando el sueño es de mala calidad o insuficiente. Los trastornos del sueño son muy frecuentes en la población general. Cada año, hasta un 40% de los adultos se queja de dificultades para dormir.

El sueño es una parcela importantísima de nuestra vida y puede verse alterado no sólo por una patología física, sino también por el estilo de vida de la persona y las demandas del entorno social y laboral. Estar viviendo un acontecimiento estresante o padecer algún desorden orgánico va a influir sobre el sueño. Además, el envejecimiento, el hecho de pasar por una depresión o abusar de sustancias psicoactivas, son factores de riesgo para la aparición de insomnio.

Evidentemente padecer de insomnio tiene repercusiones negativas sobre el estado del ánimo, los procesos cognitivos y sobre nuestro cuerpo. Las personas que no duermen se sienten fatigadas, están más irritables, se sienten menos motivados, su tiempo de reacción aumenta, se produce un deterioro de la coordinación a la vez que pueden padecerse dolores de cabeza, trastornos gastrointestinales, dolores musculares a nivel fisiológico e incluso afectar al sistema inmunológico.

4 febrero, 2014