¿Quién influye en mi voto?

A pocos días de que se celebren en España una nuevas elecciones generales nos surge una duda… ¿Qué o quién puede influir en nuestra intención de voto?
Todo país democrático ha de pasar por una votación. Entendemos que nuestro voto lo damos según nos convenzan unos candidatos más que otros. Es más, también creemos que la decisión la hemos tomado racionalmente. Pero, ¿y si dijéramos que nuestra votación está influenciada, si no decidida, por cosas tan triviales como el resultado de el último partido de fútbol? ¿O del olor que transmite la sala donde vamos a votar? ¿O el mal tiempo? ¿O por la etnia a la que pertenece un político?
Los psicólogos llevan años estudiando cómo funcionan las decisiones. Y los resultados son de lo más interesantes. Puede que no tengamos tanto control sobre nuestros votos como nos gusta pensar.
La teoría básica explica que una votación está dominada por un pensamiento crítico y racional, donde hemos hecho un análisis y hemos decidido. Este análisis puede ser superficial o profundo, pero es una decisión pensada. Y sin embargo, las evidencias muestran otra cosa completamente distinta. Existe un pequeños secreto que la mayoría de la gente desconoce: cuando tomamos una decisión, en realidad, nuestro inconsciente la había tomado tiempo atrás.
Es un mecanismo psicológico que se pone en práctica en numerosas situaciones y cuyo origen probablemente sea defensivo. Este mismo mecanismo salta incluso cuando creemos estar razonando una decisión, incluyendo nuestra votación. Entre los factores más importantes que pueden afectarnos se encuentran el desagrado, el asco y el miedo. Eso sin contar los prejuicios inconscientes, los cuales también juegan un papel importante.
Las personas que tienen tendencias moderadas o conservadoras son más proclives a sentirse a disgusto y asociarlo con un candidato. Lo que puede influenciar enormemente la votación.
Según varios estudios, a quién votes también está influenciado por cómo te sientas ese día. Por ejemplo, la gente que se siente enferma tiene más tendencia a votar a los candidatos guapos y atractivos. Otro detalle, la enfermedad (padecerla o estar relacionado) suele asociarse negativamente con las diferencias raciales.
El asco también puede influenciar en gran medida la toma de una decisión. Y esto incluye el desagrado que nos produce algo completamente irrelevante como es ir a un mitin político y asociar un mal olor con el candidato. Incluso el uso de palabras que evoquen sentimientos pueden condicionarnos.
Pero sin duda, el sentimiento que más nos afecta es el miedo. Este provoca la mayor de las influencias. Diversos estudios demuestran que generar miedo en los votantes tiende a provocar un sesgo hacia las políticas más conservadoras. Lo más curioso es que no solo tiene que ser evocado un miedo relacionado con los votos, puede ser miedo a cualquier cosa (arañas, crimen, tormentas, etc.). El uso de la percepción negativa es mucho más fuerte que la positiva. Los votantes suelen priorizar más las decisiones basadas en los datos malos que en los buenos. Todo esto tiene un sentido biológico, el miedo está enraizado en lo más profundo de nuestra biología primitiva. Esto quiere decir que esta emoción provoca acciones no premeditadas y que son difícilmente previsibles o modificables. Al fin y al cabo, no debemos olvidar que la razón del miedo es la de defender a toda costa nuestra propia vida.
Estas emociones tienen consecuencias en nuestro comportamiento, y por ende, pueden cambiar por completo nuestra decisión de voto.
Hoy en día todas las campañas políticas se diseñan y ejecutan aprovechando estos recovecos de nuestra biología, con el fin de sacar el máximo provecho de sus efectos.
Así que la próxima vez que vayas a votar piénsalo dos veces. Quizás te sorprendas a ti mismo tomando una decisión que no esperabas….¿

0 Comments

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>